Mi historia
Durante años, actué. En escenarios, en la vida nocturna, en la vida misma. Podía parecer sensual, pero no siempre lo sentía. Me tomó años de yoga, respiración profunda, viajes, desamor, estudios de tantra y estar con mujeres para comprender lo que me faltaba.
No estaba aquí para actuar. Estaba aquí para sentir. Para moverme por mí misma. Para ablandarme, liberarme y confiar en el lenguaje de mi propio cuerpo.
Eso es GODDANCE. Es mi ofrenda para ti: un espacio donde puedes moverte, respirar y explorar tu poder sensual sin presiones, actuaciones ni disculpas.
No es una técnica. Es un retorno.
Ya sea que seas nuevo en el movimiento o ya estés profundamente conectado con tu cuerpo, estoy aquí para guiarte hacia los lugares que se sientan más honestos.
No tienes que cambiar. Sólo tienes que recordar.
¿Por qué practicar GODDANCE con Laura?
Porque no solo guío desde la formación, sino desde la experiencia vivida. He estado donde tú estás: pensando demasiado, controlando, ansiando la suavidad pero sin saber cómo acceder a ella. Por eso mantengo este espacio como lo hago: con los pies en la tierra, seguro y real.
En cada sesión, ya sea que me acompañes en tiempo real o fluyas con una práctica grabada, te invito a la presencia, no a la actuación. Ofrezco invitaciones, no exigencias. Escucho con mi cuerpo para que puedas aprender a escuchar el tuyo.
No se trata de actuar. Se trata de encontrarte contigo misma. Y estoy aquí para acompañarte.
​







